Instituto pionero en la educación especial

A Gualeguaychú le cupo crear el primer instituto orientado a la formación de docentes para la educación especial en Entre Ríos.
Se trata del ISPED, que desde 1966 lleva adelante una intensa labor en la comunidad.
Las instituciones nacen siempre por el sueño de personas inquietas y creativas, que suelen detectar las necesidades del momento y ver el futuro con claridad. En este caso, el alma mater del ISPED fue Mercedes Aguilar Vidart de Irazusta. Esta maestra, preocupada por la suerte de aquellos chicos que tenían discapacidades –en aquel tiempo catalogados como “oligofrénicos” o “irregulares sociales”- se fue a estudiar a La Plata en busca de herramientas para ayudarlos.
Cuando regresó a Gualeguaychú traía la intención de formar a docentes de educación especial. Primero creó lo que hoy es la Escuela de Educación Integral N°2 “Francisco Rizzuto”, que se ha dedicado a la formación educativa y laboral de personas con discapacidad.

Después “Mecha” (como se la conocía con cariño) persuadió a un grupo de personas de la ciudad de la necesidad de que la educación de esos chicos estuviera en manos de docentes especializados.
Fue así que el proyecto prendió en la comunidad y el 23 de mayo de 1966 abrió sus puertas el Instituto Superior de Perfeccionamiento y Especialización Docente (ISPED).
El centro educativo empezó a funcionar en el viejo edificio que había pertenecido al Hogar de Niñas ‘La Caridad’ (donde hoy se encuentra el correo). Durante los primeros años, según el testimonio de los pioneros, hubo que luchar contra toda suerte de dificultades. Pero el tesón y el entusiasmo lograron consolidar la obra.
En 1967 el ISPED obtiene el reconocimiento de la Dirección de Enseñanza Privada de la Provincia, y seis años más tarde los títulos adquieren validez nacional.

Gracias a los buenos oficios del intendente Guillermo Cardoso, la municipalidad le cede al ISPED el edificio emplazado en la esquina noroeste de Rivadavia y Belgrano, donde hoy continúa sus actividades. Esa casa perteneció a la familia de Cándido Irazusta. En 1942 la municipalidad la adquiere a los hermanos Rodolfo y Julio Irazusta, y ubica allí la Asistencia Pública. Pero desde 1970 se la cede al ISPED para que continúe su labor.

Por otro lado, la Escuela de Educación Integral N° 12 "José Facio" es una creación del instituto, que fue el impulsor de ese proyecto concretado en 1980. Otra figura importante del ISPED es María Elena Unamuzaga de Rodríguez. Fue rectora del centro educativo desde su fundación hasta hace muy poco, dejando su impronta en esa comunidad, tras más de cuatro décadas de dedicación y siembra.

En el ISPED se pueden cursar actualmente las siguientes carreras:
Profesorado en Educación Especial;
Técnico Superior en Niñez, Adolescencia y Familia;
Profesorado en Educación Inicial y
Profesorado en Artes Visuales.


Hoy la educación especial es un capítulo consolidado de la oferta educativa en el país y el mundo. Una nueva sensibilidad alimenta una concepción que apunta a la integración de personas que tienen capacidades diferentes y merecen una atención profesional.
Gualeguaychú, con orgullo, puede decir que esta sensibilidad existió en el corazón y en la mente de pioneros que, en 1966, crearon un instituto que marcó un camino aquí y en la provincia.